Legado
Dejamos un montón de excusas vanas,
rebufo de otras buenas intenciones.
Un ancestral alzheimer nos protege
si acaso de nosotros mismos
y nuestra mala pata.
Legamos nuestro orgullo
inútil y patético.
Las efímeras glorias,
los postreros fracasos,
y otros frutos notables
crisol de nuestra obtusa incompetencia
a cuenta de unos pocos muertos
y otros tantos lugares comunes
que intentamos obviar
no vaya a ser que enturbien
nuestro estudiado look
de intrépidos piratas de secano
al pairo de los vientos de poniente. |